El perdón.

A veces, cuando me pongo a pensar en aquellas personas que pasaron por mi vida, veo que algunas se quedan, otras pasaron y muchas no volverán. Pero, ¿cuál es la razón real de lo que he vivido con cada una de estas personas? Cada emoción, cada sentimiento, cada gratitud y cada ingratitud.

Lo cierto es que cada una de ellas llegó a mí por ser quien soy y para hacerme saber mi gran misión: la misión de enlazar el corazón con el alma. Porque cuando logras que tu alma y tu corazón se encuentren verdaderamente en algún momento de tu existencia, las lágrimas serán la demostración más clara de esa manifestación maravillosa en la que percibes la perfección de todo lo que te sucede y te ha sucedido.

Adquiere un plan

Para continuar leyendo esta publicación debes registrarte en algún plan de membresía.

Videos publicados recientemente:

¿Pensamientos negativos?

¿Cómo te conectas con el amor?

Curar heridas de la infancia

Soltar todo y salir de la zona de confort